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Cuentos de Nuestros Padres
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Tucson Hispano
Por Gus Chávez, Departamento de Historia, Pima Community College, Campus Desert View

Ranchería y Misión de Pima: Antes de la llegada de los misioneros, el área que ahora se conoce como Tucson era territorio de los pimas. Algunos arqueólogos han encontrado pruebas que se remontan a los años de 700 a 900 d. de C. y que indican que habían estado viviendo nativoamericanos en la región de Tucson alrededor de esa época. Cuando el misionero Jesuita Eusebio Kino pasó por Tucson cerca del año 1690, encontró las rancherías de Pima esparcidas a lo largo del Rió de Santa Cruz, rodeadas por campos de cultivos de calabazas, frijoles, maíz, melón, algodón y tabaco. Kino nombró a la aldea nativa, ubicada en la base de lo que ahora es la montaña “A” y al oeste del Rió de Santa Cruz, con el nombre “San Cosme de Tucson.” Al inicio de la década de 1770 a 1780, la iglesia de San Agustín del Tucson fue terminada y Tucson continuó siendo una visita a San Xavier del Bac.

El Presidio de San Augustín de Tucson: De 1775 a 1821 Tucson estaba bajo dominio español y era parte de la región conocida como Pimería Alta, que incluía el área que ahora se conoce como sur de Arizona y norte de Sonora. El 20 de agosto de 1775, el teniente Hugo O’Connor del ejército Real Español seleccionó e inspeccionó el sitio para la construcción del Presidio de San Augustín del Tucson y preparó el terreno para el inicio de la ciudad de Tucson de nuestros días. La región del Presidio ubicada en el lado este del río de Santa Cruz fue escogida debido a que tenía acceso al agua, los pastos, y al bosque; todos los recursos necesarios para mantener a los colonos en el desierto salvaje. Además, el sitio era un lugar excelente para proteger a los poblados de los alrededores y el camino por tierra de México a California, hecho que dio a la fundación de San Francisco por parte de Juan Bautista de Anza. En 1776 los soldados del Presidio junto con sus familias se mudaron del Presidio de Tubac, fundado en 1752, a la nueva área del Presidio de Tucson. Estos primeros soldados eran una verdadera representación de la diversidad étnica que existía en la frontera de Sonora. Los españoles, mestizos, coyotes, mulatos y moriscos fueron completamente representados con los 27 soldados del Presidio de Tucson. A pesar de que había tensión entre los habitantes nativos y los poblados hispanos, se desarrolló un espíritu de cooperación para la protección mutua en contra de las invasiones de los apaches y para la sobrevivencia económica. Tanto los pimas como los pobladores hispanos trabajaban conjuntamente cultivando e irrigando los campos y protegiendo a los pueblos contra las incursiones de los apaches del oeste. Los soldados conocidos como “soldados de cuero” se vestían con chaquetas de piel para protección cuando luchaban contra los apaches. Cuando los soldados no luchaban, trabajaban como mensajeros del correo, escoltas para los misioneros, colonos y trenes de abastecimiento. Por el año de 1804, la población de Tucson y sus alrededores era mayor de 1,000 habitantes y estuvo compuesta de mestizos, indios y españoles. Estos colonos cultivaban maíz, trigo, frijol y verduras y tuvieron éxito en la cría de más de 7300 cabezas de ganado, ovejas y caballos. Al final del período español, Tucson prosperaba mientras que más colonos mestizos y soldados retirados se mudaban cerca del Presidio desplazando a los pimas.

El Presidio de Tucson bajo el mando de México: En 1821 México ganó su independencia de España. Ahora, la bandera mexicana se izaba sobre el Presidio de Tucson. El cambio de poder significó poco para los soldados y colonos del Presidio debido a que la capital de México estaba situada a cientos de millas de distancia y les proveía poca protección contra las incursiones de los apaches. En 1825 Tucson eligió su primer alcalde bajo el nuevo gobierno. Los colonos ahora eran ciudadanos de México y parte del Estado de Occidente que incluía Sonora y Sinaloa. En 1831 el censo reportó que había 465 personas viviendo en Tucson. Sin embargo, nuevas incursiones por parte de los apaches, un gobierno sonorense dividido y el éxodo de los colonos sonorenses para los yacimientos de oro en California en 1848, dejaron al pueblo de Tucson como el único asentamiento poblado en la región del sur de Arizona.

Tucson y el Territorio de Arizona: Desde 1821 hasta 1848 todo Arizona era parte de México. En cambio, casi la mitad de la porción entera del norte de México había sido incorporada a consecuencia de la guerra con México entre 1846 y 1848. El territorio tomado en dicha guerra se convirtió en la región suroeste de los Estados Unidos, lo cual incluía Arizona al norte del Gila. En 1854, los Estados Unidos se apoderaron de la porción al norte de Sonora bajo la adquisición de Gadsen. La tierra al sur del río Gila, la que incluía Tucson, ahora era parte de los Estados Unidos. Los colonizadores mexicanos de Tucson eran ahora oficialmente ciudadanos americanos y parte del territorio de Nuevo México. En 1864 cuando Arizona se convirtió en un territorio separado a Tucson, el centro de comercio más poblado e importante en Arizona, le fue negada la capital territorial debido a la gran población de mexico-americanos compuesta por empresarios mexico-americanos influyentes y adinerados. Los anglo-americanos tenían miedo de que los mexico-americanos dominarían la política local. Los primeros anglo-americanos que vinieron a establecerse en Tucson se casaron con mujeres mexicanas. Estos primeros americanos y la comunidad mexico-americana vivieron en armonía durante las décadas de 1860 y 1870. La población era todavía primordialmente de mexicanos y mexico-americanos y los empresarios dominaban el comercio de México que abastecía mercancías y suministros a los pobladores, mineros, rancheros y los militares. Pero la relación cordial entre la comunidad mexico-americana y anglo-americana empezó a cambiar en la década de 1880. Un cambio social, económico, demográfico, y político muy importante sucedió en Tucson con la llegada del ferrocarril en marzo de 1880. El ferrocarril trajo a empresarios adinerados que invirtieron y poco después dominaron el comercio de la minería, ganadería, venta al por menor, y agricultura. El ferrocarril trajo suministros y mercancías de abastecedores americanos. Los empresarios mexicanos no podían competir contra los empresarios y corporaciones ricos y poco después salieron perdiendo. El ferrocarril también trajo a más mujeres anglo-americanas lo que ocasionó el descenso de casamientos entre hombres anglo-americanos y mujeres mexicanas. Por el año de 1881, un año después de la llegada del ferrocarril, la población mexicano-americana dominante rápidamente disminuía mientras que llegaban más anglo-americanos. De pronto, las familias mexicanas fueron excluidas de los eventos sociales de los anglo-americanos. La expansión residencial y de negocios pronto reflejó las comunidades segregadas mientras que la población mexicana se mudaba al sur del centro de la ciudad. El adobe fue reemplazado por el ladrillo y la madera como la materia preferida para la construcción. En el campo de la política había una ausencia definitiva de la representación Hispana en posiciones del condado, de la ciudad y del territorio, en comparación con el total de la población mexicana de Tucson. Para contrarrestar la pérdida del poder político y económico y el crecimiento de prejuicios entre la población anglo-americana, la comunidad mexico-americana organizó la Alianza Hispano-Americana, el Club Mexicano Republicano y el Club Demócrata Mexicano y logró elegir a individuos influyente para puestos públicos. A pesar de las barreras con las que se encontró la comunidad mexico-americana de Tucson, organizaron con éxito sociedades de ayuda mutua, sus propios teatros, fiestas y actividades religiosas. Ciertos de individuos, tanto hombres como mujeres, obtuvieron reconocimiento como pioneros y pobladores gracias a sus contribuciones al desarrollo social, cultural, económico y político del viejo pueblo.