Judge Lawrence Huerta: Enriching Our Lives
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Enriquezca Su Vida

Por C. Lorenzo Huerta
©1968.

CAPITULO XX:
"LA DISCIPLINA DE LA PERSONALIDAD"

"Cuatro cosas debe el hombre aprender a hacer
si quiere hacer "verdad" su recuerdo;
Pensar sin confusión, claramente;
Amar a sus semejantes sinceramente;
Obrar por motivos honrados, castamente;
Confiar en DIOS y en el Cielo firmemente."

-- HENRY VAN DYKE

Permítame preguntarle, ¿qué existe dentro de usted?, es decir, más allá de los quiméricos sueños nacidos en sus momentos de ilusión. Al surgimiento de un gran evento, fuerzas brillantes y desconocidas pueden ser atraídas, revelándonos la verdad de lo que llevamos dentro; pero si la vida suya pasa sin que esos grandes eventos aparezcan, jamás conocerá los talentos latentes que lleva en su interior. Las grandes personas crearon grandes ocasiones creándose ellos mismos primero. Le pregunto de nuevo, ¿percibe el tesoro que hay enterrado en usted? Quienes han aprendido a conocerse se arriesgan a lo imposible, porque saben que sus fuerzas subterráneas les admirarán al triunfar y es así como se convierten en líderes, pero ¡cuántos hay que no hacen nada, no esperan nada y por lo tanto, no obtienen nada! ¿Es usted uno de éstos?

Deténgase, observe y estudie a alguien que haya invadido su alma con un propósito. Repare en su perspicacia, brillantez y alegría; esa persona posee una predominante personalidad optimista -- positiva -- porque tiene un objetivo.

Muy pocas personas hay que tengan, por entero, completamente, ya sea una personalidad optimista o negativa; aunque suele encontrárseles; la mayoría tenemos características de ambas, con alguna de ellas predominando. Antiguamente era admitido que nuestra personalidad era producto de la herencia, -- que era algo predeterminado, innato. Hoy sabemos que la personalidad viene a ser resultado de las influencias que nos rodean desde el día en que llegamos a este mundo, por lo tanto es pues algo que podemos "formar," "modelar."

Si estudia el rostro de las personas que conoce o que ve; sus acciones, reacciones, preguntas y respuestas, muy pronto aprenderá a leer su persona personalidad.

Lo que tambien sabemos ahora, es que la personalidad puede ser cambiada sin importar la edad del individuo; naturalmente que entre más joven, éste, más dócil resultará el cambio; pero lo importante es que podemos cambiarnos si lo deseamos encarecidamente; espero que el cambio sea para mejorar. ¿Alguna vez ha sentido esa sensación placentera de escuchar un "si," cuando la oposición continua era un rotundo "no"? Pues ese mismo efecto es el producido cuando hacemos que una personalidad positiva (sí) triunfe sobre una negativa o pesimista (no). Vamos analizando la diferencia entre las dos, teniendo bien presente que, como dije anteriormente, todos tenemos características de ambas. Habrá de reconocer muchas de ellas en usted, debiendo fortalecer las positivas a través de una intensa práctica, convencido de que es ésto lo que constituye nuestro deber.

Primero revisemos las características negativas. La persona poseedora de esta personalidad, se considera a sí misma inferior, física o mentalmente y en algunas ocasiones en ambos campos. Se siente corroída por la envidia hacia quienes considera superiores o hacia aquellos en quienes ella descubre mayor número de características positivas. Aunque en apariencia sirve voluntariamente, en su interior domina el resentimiento. Este tipo de carácter jamás puede ser líder, porque carece de confianza propia; mientras permanezca siendo "negativa," estará condenada a ser sólo simple "seguidor," lo cual contribuirá a convertirle en inconforme usurero. Se queja absolutamente de todo y acusa a sus llamados " superiores" de obtener todas las "oportunidades de la suerte." Está tan ocupada excusando sus propias faltas que no encuentra tiempo para descubrir y desarrollar los aspectos positivos de su personalidad. La persona pesimista siempre encuentra algo mal en cada cosa; es un ser miserable a quien las más de las personas evadirán deliberadamente. Sufre una multitud de temores; se mortifica por cada cosa y no acciona por temor de que las cosas le salgan mal -- a consecuencia de ello, así suele suceder frecuentemente. Es una confusión de nervios y por lo regular sufre de alguna forma de melancolía. En su mente negativa enormifica las cosas pequeñas hasta distorcionarlas en imágenes grotescas; es tan cobarde para enfrentar las realidades de la vida, que le parece mucho más fácil alejarse de ellas o tratar de esconderse tras el llanto; hay quienes yendo aún más allá, buscan escape a través de alucinaciones alcohólicas. Viven siempre en el pasado, recelosos del mañana. ¿Es ésta la descripción de la persona a quien usted querría para amigo? Nadie gusta de asociarse con un fracasado; una persona triunfante cautiva a sus semejantes con una poderosa fuerza atractiva; quizá sea ahí donde se originó la "personalidad magnética."

Pasemos ahora a la descripción de un carácter positivo, optimista. Si la persona positiva es inferior a las demás en alguna forma, nadie lo sabrá; no lo revela porque ha aceptado tener sus defectos y busca edificarse sobre los cimientos de las cualidades que posee, ya que de éstas, todos tenemos un caudal. No tiene tiempo para lamentaciones y quejas porque está absorta en su finalidad. Busca lo bueno de cada cosa y siempre lo encuentra; no puede ser obstaculizada por temores o sentirse sobrecargada por ansiedades porque sabe y reconoce que el pasado es cosa hecha e ida: vive hoy, planeando para el futuro; complaciente y entusiasmada emprende lo no ensayado, poniendo sus ideas en acción. Coopera con otros, pero raramente le gusta "seguir" o ser "manejado" y es que tiene una unidad como objetivo y un propósito establecido. Procura mantener en buen estado su salud y acrecentar su inteligencia. Respeta la ambición y deseo de los demós; esquiva a quienes tratan de desviarle de su propósito; no tiene tiempo para argumentos o diferencias que sólo puedan causar un irreparable retardo a su progreso.

Tal vez la manera más concisa para describir a una personalidad positiva -- optimista, sea definiéndola como una que ha dominado el arte de "Vivir y dejar vivir"; resulta divertido y agradable el estar cerca de ella -- respeta nuestra vida privada y demanda que sea respetada la suya. Pocas personas alcanzan este raro grado de perfección, pues no es nada fácil, ya que va en ello una constante aplicación al propósito además de un profundo y completo entendimiento propio.

Las mas de las veces se falla en llegar a ser personas positivas, porque queda uno corto en dos áreas: 1. --Fácilmente se sucumbe al temor y mortificaciones; 2. --Se busca controlar y dominar la vida ajena; por lo tanto, se demuestra con lo primero que no se puede "vivir" y con lo segundo, que no se puede "dejar vivir."

Seguido cometemos el error de confundir una personalidad optimista con una vanidosa. La vanidad es una característica negativa que se exterioriza con bastante apariencia de manera positiva, siendo esa la razón de nuestra confusión. La persona vanidosa ha aprendido a sentirse extremadamente segura de sí, dando la sensación de saber hacia donde va; pero su vanidad es sólo presunción, que ha desarrollado tratando de compensar el sentido de inferiofidad profundamente escondido. Alucina y puede fácilmente inducir a otras personas a creer en ella; sin embargo, puede distinguírsele de una verdadera personalidad positiva por el hecho de que todas sus acciones revelan estar dirigidas al provecho propio, es decir, a sí mismo. La verdadera personalidad positiva busca no sólo la ganancia propia sino que al obtener su mejora, consecuentemente esta llega para la sociedad entera.

Alfred Adler, uno de nuestros psicólogos contemporáneos más famosos, en su libro intitulado "Entendiendo la Naturaleza Humana," describe a la persona vanidosa de esta forma: "Ningún otro defecto del carácter intentará impedir el desarrollo del ser humano, como la vanidad personal; la cual forza al individuo a aproximarse a cada evento y a cada prójimo con esta interrogación anticipada; "¿Y yo, qué he de obtener de ésto?" Continuá dicíendo: "El vanidoso busca cómo tergiversar los hechos, procurando que la responsabilidad de todo error suyo caiga sobre los hombrs de alguien más; él siempre está en lo correcto. . . los demás siempre están equívocados."

No cabe duda que es una actitud bastante enfermiza y estas personas pueden engañarnos fácilmente, como dije antes, e inclusive seducirnos por largo tiempo antes de que su vanidad sea descubierta como lo que en realidad es: sin embargo, sometérles a la prueba de si pueden "vivir y dejar vivir" es una manera fácil y rápida de desenmascararles, ya que enseguida nos permitirán saber que no pueden "dejar vivir," si por alguna razón discrepamos con ellos.

Como anteriormente dije, todos tenemos algunas características tanto de una como de otra personalidad; bien, en usted ¿cuáles predominan? Ojalá sean las positivas, pero de no serlo, procure que así sea.

Al hacerse un detenido autoestudio, se descubrirá buscando, espontáneamente, la compañía de aquellos en quienes predominan las positivas; es completamente deprimente el soportar los lamentos, lobreguez y criticismo constante que emanen de una personalidad negativa. Procuremos conocernos mejor; claro que es bastante difícil hacerse objeto de una propia censura, pero tratemos de hacerla sinceramente si es que hemos de darnos un honrado avalúo. No podremos aumentar nuestras características optimistas hasta que tengamos el deseo de hacerlo así y no podremos tener tal deseo, hasta que honradamente reconozcamos la necesidad de cambiarnos a nosotros mismos.

No deje de darse una palmadita en su propia espalda por las faces positivas que posea. Le aseguro que no se trata de vanidad barata -- sino que, simplemente, está dándose el crédito debido.

No se contente con modestas victorias -- no permanezca pequeño para siempre. Procure las más grandes responsabilidades -- arriésguese a las cosas más grandes. No consienta que le quiebre la derrota -- por lo contrario, utilízela como desafío para alcanzar lo máximo. La llave para abrir todas las puertas hacia una vida deveras rica, es la personalidad POSITIVA -- OPTIMISTA.

CONTESTESE HONRADAMENTE,

¿Cuáles rasgos predominan en su personalidad, positivos o negativos?

EL MAS IMPORTANTE OBJETIVO DEL HOMBRE,

es sin duda, el tratar de hacer de sí mismo una persona mejor ¿qué hace usted para lograrlo?

LAS COSAS QUE EJECUTA AHORA,

¿le ayudan a edificar una personalidad y carácter optimista y a expander su horizonte?

¿QUE VIEJOS HABITOS LE GUSTARIA ROMPER?

¿Y cuales nuevos cultivar para hacerse una persona más eficiente, útil y grata a los demás?

CAPITULO XXI