Judge Lawrence Huerta: Enriching Our Lives
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Enriquezca Su Vida

Por C. Lorenzo Huerta
©1968.

CAPITULO XXIV:
"LA FILOSOFIA DEL LIDER"

"No eres más alto que tu más bajo pensamiento,
Ni más bajo que la cúspide de de tu deseo;
Y toda la existencia no ha maravillas creado
A las cuales la ambición todavía a aspirar no pueda.
¡Oh hombre! No hay planeta, sol o estrella
Que pudiera contenerte si sólo supieras lo que eres."

-- AUTOR ANONIMO

Es de bastante importancia el conocer la filosofía buen líder, ya que es la actitud por medio de la cual distinguiremos a los buenos de los malos. Es un viejo problema que todos, absolutamente todos, tenemos que enfrentar conforme vamos viviendo y esforzándonos por trepar.

No existe nada menospreciable en la aspiración por llegar a ser un buen líder del género humano, desde que hay tántos quienes con vehemencia ansían encontrar uno. En realidad, tal es la influencia que una persona ejerce sobre de otra, que a veces dudo que el triunfo existiera si no hubiera "alguien" actuando como líder, sea directa o indirectamente. Existe un gran número de seres quienes jamás se sentirían contentos de no tener a la mano a alguien para que les guíe; el 95% de los humanos busca un líder y si usted posee o sabe adquirir los requisitos necesarios para serlo, le interesará lo que enseguida trataré; son nueve consejos, cada cual bajo un título, que espero le ayuden a cristalizar su deseo. Antes, claro está, tiene que tener un plan y enseguida, permítame recordarle el tan común consejo de que nada es tan estimulante como el leer aqullas biografías que le proporcionen una actitud mental correcta.

1. Recuerde que Los Hombres Son Mas Grandes De Lo Que Creen.

Este es el primer consejo, tómelo y explótelo; así es en verdad, el hombre es mucho más grande de lo que cree ser y a consecuencia de la limitación de su creencia, el 99% queda fácil y prontamente satisfecho con lo que sea. Le aseguro que los individuos que trabajan con usted no son la excepción de la regla, son tambien mucho más hábiles de lo que piensan ser y es obligación suya descubrírselos, hacérselos sentir. Si como dicen es verdad, que cada hombre de negocios obtiene el conjunto de trabajadores que merece, entonces, como líder debe reconocer la responsabilidad que tiene de encontrar al miembro de su conjunto que se haya extraviado en el desierto de la inercia apatía y sabiamente guiarle hacia la iniciativa y el entusiasmo.

2. Fije Normas.

Camine sin saber hacia donde se dirige y se sentirá cansado dentro de una media hora, pero podrá hacerlo por millas, sin sentirse fatigado, si sabe y conoce el destino deseado. Igualmente sucede en un conjunto de trabajadores: señáleles un objetivo no se cansarán facilmente, pero dígales que hagan lo que puedan, o un poco más si les es posible y el resultado será completamente pobre. Cada obra debe ser medida; cada vendedor debe tener su contingente, cada empleado su tarea y cada trabajo su diagrama.

Cuando nos fijamos tareas que cumplir, tendemos a buscar y descubrir la manera de mejorar el modo de facilitarnos el trabajo; sé nos ocurrirán más simplificaciones con el deso de hacer el trabajo más rápido y fácil. Es a eso, precisamente, lo que llamamos eficiencia.

3. Reuna Con Frecuencia A Su Conjunto.

El reunir al grupo una vez por mes, en bases amigables, armoniza del espíritu del bando.

Fácilmente puede darse a conocer en, público la gratitud que le debe, a tal o cual individuo, algo que quizá de hacerse en privado sería rechazado.

Se debe reconocer que el espíritu del bando es lo importante. Las personas cesan de trabajar con actividad mentalmente o de esforzarse con tezón físicamente, una vez que se sienten "satisfechas" y como me consta que el diregente necesita tanto como el trabajador del conocimiento del espíritu del bando, estas juntas mensuales harán el milagro de moldearle tambien a él. Siempre que el guía ha cooperado 100% en el entrenamiento de su grupo, el espíritu de éste ha sido soldado de tal manera, que el tiempo no podrá dispersarle.

4. Pague Bien.

Aunque acepto como correcto el pago del salario establecido, creo sin embargo, que debería ser introducido un plan de bonos, alguna forma de recompensa extra a tareas especiales; así el trabajador podría ser remunerado de acuerdo con el resultado de su esfuerzo.

El trabajador siempre acepta y agradece un aumento, pero espera otro próximamente. El aumento inesperado produce el esfuerzo inesperado y la idea nueva, pero es el jefe quien debe saber ser la "maquinaria" a quien el empleado pueda darle sus ideas sin perturbaciones y sin las acostumbradas restricciones estorbosas, es decir, es él quien ha de inspirar amigable y cooperativa confianza.

5. Debe Saber Apreciar.

La mujer especialmente, hará por aprecio todo aquello que no haría por dinero. Dije al principio que a veces creo que no existiría el triunfo a menos que haya seres que directa o indirectamente influencíen como líderes; y puedo asegurarle que no hay manera más ingeniosa para llegar a esta condición, que a través del aprecio. Esta es la forma que las esposas astutas practican y logran alcanzarla ¿ha observado?

Un trabajo bien efetuado debe ser gratificado tanto con elogio como con efectivo. Cada dirigente debe repetirse constantemente la frase anterior. La historia nos cuenta que Napoleón nos dió claro ejemplo de esta máxima. Al jadeante jinete mensajero, cuyo caballo cayera muerto a los pies de Napoleón al entregarle el despacho, le fué dicho que podía tomar como suyo el precioso corcel acaparazonado del gran líder; "Señor", -- tartamudeó el soldado -- "eso es demasiado magnífico para mí". -- "Nada es demasiado magnífico para un buen soldado de Francia" -- fué la respuesta de Napoleón. Estoy seguro que la historia fué repetida aquella noche por cada vivaquero ¿no lo cree así? Es verdad, nada es demasiado magnífico para un "buen soldado"; recuérdelo; recompense siempre a quien lo merezca, aprecie sus esfuerzos y hágale saber que los tiene en cuenta, promueva a sus trabajadores al ocurrir una vacante. ¿Cómo podría una firma mantener alto el espíritu en su equipo si al quedar una vacante en importante posición, ésta es ocupada por alguien de fuera? Llene el hueco con miembros de su grupo.

6. No Muestre Pesimismo Nunca.

Todas las causas estarán perdidas cuando el espíritu optimista del líder se extravíe; siempre habrá una victoria a la vista si ese espíritu respira alegría. Todos nos sentimos a veces cansados, fatigados; tambien los dirigentes llegan a sentirse de esa manera -- sobre trabajados y hasta decepcionados -- pero sólo momentaneamente; es en estas ocasiones cuando el verdadero líder resplandece: entre más difícil la situación, más tenaz e indomable se mostrará. Cada desastre le servirá únicamente para fortalecer su determinación de lograr que el próximo tarde más en llegar. Es la derrota lo que hace al hombre ser verdadero hombre; es en la batalla y no en el banquete, donde se alimenta la grandeza; bien puede ser que la derrota produzca en el regimiento un pesimismo común, mas no en el pecho del General. Uno no puede declarar que ha venido a ser menos sólo porque el negocio vino a menos; al contrario, es precisamente éste el tiempo de levantar la espalda con fortaleza, congregar las reservas e impelar todos nuestros haberes en el juego, hasta alcanzar la victoria. Todo buen luchador está demasiado ocupado para darse cuenta de lo cerca que se ha estado del desastre.

7. Sea Un Verdadero "Jefe".

Al hombre le gusta la autoridad; intenta alguna cosa en alguna ocasión y si triunfa, su meta será más alta la próxima vez, hasta que sea el mandatario, no el subordinado. Creo en agasajar a los individuos liberalmente, amablemente, con generosidad de sentimientos y cortesía, pero creo también en ser 100% "autoridad". El ejemplo es el mejor de los preceptos; si usted aprende a ser su propio "Jefe" podrá serlo de los demás y le admirarán por su firmeza y fortaleza, no obstante cuánto se quejen. Sí, aprenda a ser su propio dueño y señor si aspira a ser buen líder.

8. Lleve Una Historia Personal Individual.

Procure conservar una tarjeta con la historia personal de cada uno de sus trabajadores; si no tiene tiempo para hacerlo, pida a su secretaría que lo haga. En esa tarjeta anote la fecha de entrada del trabajador, avances en salario, historia de promociones y registro de sus sugestiones para el mejoramiento de la empresa. Haga del conocimiento de sus empleados que ésto está siendo hecho y le seguro que a sabiendas de que su record está siendo archivado, procurarán bastante darle trabajo qué hacer.

Por medio de este sistema pronto descubrirá quienes están con usted y a quienes no les intersa su causa. Y con éste registro como base, tenga una entrevista privada, cuando menos una vez al año, con cada miembro de su grupo; tal contacto personal será un eslavón más en la cadena que ate el espíritu feliz de su conjunto.

9. Entusiasme.

El buen líder pronto aprende que por sí solo es bien poco lo que puede hacer; es el conjunto en total quien lo hace todo; y sabe que la mejor aportación, que puede hacerle a su grupo, es brindarle el 100% de su entusiasmo.

La actitud mental es el estudio psicológico sin fín y desde que el buen líder posee psicología, conoce la vitalidad de una actitud mental correcta. El credo del "jefe conquistador" comienza y finaliza con la palabra "entusiasmo". Manténgalo bien alto en su conjunto; organize competencias; cultive entre ellos las actividades sociales. En un grupo siempre habrá algun miembro que se levante y hable desenvueltamente, en consecuencia, será éste quien resalte como representante del entusiasmo del conglomerado y será tambien quien nunca esté conforme hasta no haber organizado algún evento social de alguna clase; aliéntele, anímele.

Mantenga la idea sugestiva, convenza a sus empleados de lo meritorio de la firma; no retenga ninguna noticia de interés general, por el contrario, hágala circular entre ellos acompañándola con alguna carta particular suya rebosante de entusiasmo; procure obtener más y más acción. Señale un objetivo bien alto y entonces deje escuchar su grito de batalla, "Vamos muchachos", nunca "vayan muchachos", de esta manera se rodeará de un partido triufador.

Más grande que todos sus haberes materiales, dinero y maquinaria, es su fuerza de hombre. Puede ser que ahora, en el punto medio, aparezca como corto, un cerebro reservado, pero el que, una vez siendo tocado, dominará su problema sobresalientemente.

"PIDE Y RECIBIRIAS". Confíe en su equipo, el corazón de cada uno de sus miembros habrá de vibrar con tenacidad al ritmo de la tarea en común.

Como habrá podido darse cuenta, el dirigir hombres es en realidad tarea de HOMBRES.

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